Cuando comencé este blog hace ya tantos años (6 si no me equivoco, 4 en este hosting y 2 más que se fueron por el drenaje) jamás pensé que algún día escribiría una entrada relacionada con beisbol.
Déjenme contarles mi historia. Yo no soy fanático, recuerdo que hace muchos años me preguntaron que cuál era mi equipo y yo pregunté “cuáles hay?” y me dijeron “licey, escogido, azucareros y águilas”, como yo no sabía lo que era un licey, ni un escogido, ni un azucarero dije sin dudarlo “las águilas”. Luego me di cuenta de que las águilas representaban al cibao (de donde orgullosamente provengo), y se identificaban con los colores amarillo y negro (que resultan ser mis colores favoritos) así que la elección era obvia. Completamente absorto de lo que representaba esta decisión que había tomado, años después me enteré de que mis padres son ambos liceystas.
Con el pasar de los años escuchaba que las águilas ganaban o perdían y a veces me alegraba y otras me daba lo mismo, la verdad eso no me podía interesar menos. Hace pocos años conocí a la que hoy en día es mi esposa y ella es también liceysta, hasta la taza…así que ya ustedes sabrán la pela que yo llevaba cuando el licey ganaba. Nunca hice mucha bulla cuando las águilas ganaban.
A decir verdad nunca le encontré sentido a la pelota, y para el record, a ningún deporte en general, pero siempre me molestaban que comenzaran a hablarme de pelota cuando a mi no me interesaba el tema.


