De Beisbol Invernal, el amor por el deporte y sigo siendo #aguiluchisimo

Cuando comencé este blog hace ya tantos años (6 si no me equivoco, 4 en este hosting y 2 más que se fueron por el drenaje) jamás pensé que algún día escribiría una entrada relacionada con beisbol.

Déjenme contarles mi historia. Yo no soy fanático, recuerdo que hace muchos años me preguntaron que cuál era mi equipo y yo pregunté “cuáles hay?” y me dijeron “licey, escogido, azucareros y águilas”, como yo no sabía lo que era un licey, ni un escogido, ni un azucarero dije sin dudarlo “las águilas”. Luego me di cuenta de que las águilas representaban al cibao (de donde orgullosamente provengo), y se identificaban con los colores amarillo y negro (que resultan ser mis colores favoritos) así que la elección era obvia. Completamente absorto de lo que representaba esta decisión que había tomado, años después me enteré de que mis padres son ambos liceystas.

Con el pasar de los años escuchaba que las águilas ganaban o perdían y a veces me alegraba y otras me daba lo mismo, la verdad eso no me podía interesar menos. Hace pocos años conocí a la que hoy en día es mi esposa y ella es también liceysta, hasta la taza…así que ya ustedes sabrán la pela que yo llevaba cuando el licey ganaba. Nunca hice mucha bulla cuando las águilas ganaban.

A decir verdad nunca le encontré sentido a la pelota, y para el record, a ningún deporte en general, pero siempre me molestaban que comenzaran a hablarme de pelota cuando a mi no me interesaba el tema.

Bueno, a decir verdad esta temporada de beisbol invernal 2011-2012 despertó algo nuevo en mi. Gracias a una aplicación en mi celular pude estar al tanto de los juegos y las clasificaciones por lo que se puede decir que estaba pendiente de la temporada, aún así, nunca me senté a ver un juego. Cuando me enteré de que las águilas habían pasado de estar en el sótano de los clasificados a quedar como finalistas en la serie invernal, y de que todo mi timeline de las redes sociales solo hablara de una cosa, no tuve otra opción más que participar de la euforia que causa la pelota en los dominicanos. Esta noche me senté a ver el juego de la final entre Águilas Cibaeñas y Leones del Escogido y debo aclarar dos cosas; 1) Es la primera vez en mi vida que me siento a ver un juego de pelota completo desde el principio hasta el final, y 2) nunca me había sentido tan emocionado por la temporada invernal de mi país (y de ningún otro).

Aunque mis conocimientos en la materia son nulos (mientras pasaba el juego tuve que preguntarle a Aty qué significaban algunas cosas y porqué otras cosas eran como eran), me gozé el juego de principio a fin…desde el primer Homerun hasta el último para empatar el juego…cada out del 9no inning, cada hit, cada foul, cada strike…lo disfruté como nunca antes.

Atileyris me dice que los seguidores de la pelota sienten eso todos los años y en todos los juegos, que esa sensación es lo que convierte al beisbol en un deporte seguido por todos los dominicanos…y deseo unirme al coro. En Octubre prepárense, porque voy a estar visitando los estadios para apoyar a mis amadas águilas cibaeñas y hacer coro con mis compañeros liceystas y escogidistas (no conozco nadie más de ningún otro equipo) y es que como dominicano que soy tarde o temprano la pelota debía llamarme pues lo llevo en mi sangre.

Felicidades a los escogidistas en su victoria…pero yo, ahora y siempre #vualaguila!!!